Generalidades y Desenvolvimiento histórico de la teoría de las obligaciones

Generalidades

Son las relaciones entre personas, cuando tienen el carácter de jurídicas, las que originan las obligaciones. De este modo, si pensamos que en toda relación jurídica personal existe un sujeto al que siendo deudor, se le puede exigir el cumplimiento del compromiso que ha contraído, estamos en presencia de la existencia de una obligación, siendo esta, precisamente, el compromiso o carga de que hablamos, que en toda ocasión s correlativa del derecho que tiene el acreedor de pedir y exigir el cumplimiento, aun de modo coactivo.

Desenvolvimiento histórico de la teoría de las obligaciones

No es el derecho moderno el que ha estudiado las obligaciones por primera vez; ya en el viejo derecho romano los juristas tuvieron grave preocupación por parte del derecho que presenta gran importancia y no pocas dificultades y que puede considerarse, a no dudarlo, la base misma de la ciencia jurídica, tanto por su contenido, cuanto por su amplitud que es de magnitud insospechada. 
Durante mucho tiempo se pensó y se creyó que las obligaciones constituyen la parte inmutable del derecho; llego a considerarse que sus principales reglas eran verdades universales y eternas, a semejanza de las de la aritmética o de la geometría. Sin embargo, esto es una ilusión Tal ciencia puedo haber fundado en la circunstancia de que esta materia es la menos afectada por los golpes de los vaivenes políticos; pero a pesar de ello, aun cuando sus transformaciones sean lentas, no escapa a la evolución que es indispensable y forzosa en el derecho y que se realiza, como hemos visto, paralelamente a la evolución y progreso de las sociedades humanas.
La aparición del código napoleónico determinó un movimiento colosal en la materia que estudiamos, movimiento activado fuertemente por la publicación del código alemán y , posteriormente, por el código de las obligaciones de Suiza.
La creación de nuevas teorías, no conocidas ni estudiadas por los jurisconsultos romanos, sobre la culpa, la responsabilidad civil proveniente de daño, la estipulación a favor de tercero, etc., demuestra que esta parte del derecho, lejos de tener una inmovilidad absoluta, esta dotada de una vida intensa y propia, acrecentada por la circunstancia de que la materia de las obligaciones sufre también el efecto de las razas y del medio en que se envuelve, reflejando de este modo la diversidad de ideas que reina entre las naciones.